El Pesebre
Por: J. Miguel Vargas Rosas Ojalá en el pesebre de mamá quepen los niños crucificados antes de nacer y haya en la mesa lo suficiente para alimentar a los desnutridos ogros. ¡Que no fugue el carcelario! ¡que la mano invisible no se beba el vino ensangrentado de las calles terrenales! ¡Que no se coma el gordo avieso al jilguero desnutrido! Ojalá en el pesebre de mamá quepen el torrente de luz y los trocitos de pan anhelados.