Un jueves, como hoy, de otoño
Escribe J. Miguel Vargas Rosas El médico Lemiére declaró el jueves 7 de abril: «Todos los órganos son nuevos. Veo que este hombre se muere, pero no sé de qué». La versión de Georgette, viuda de Vallejo, coadyuva a aumentar el misterio que rodea la muerte de nuestro vate universal, César Abraham Vallejo Mendoza. Oficialmente, decidieron cerrar el tema con el diagnóstico de un paludismo que había retornado, siguiendo la hipótesis planteada por el médico Urquijo: «Más me convenzo de que se trató de un viejo paludismo»; sin embargo, estas palabras dichas por el galeno expresan solamente presuntuosidad. Hay quienes señalan que Vallejo murió de tuberculosis; que la pobreza agobiante lo había asesinado; también se puntualiza que la tristeza lo hundió en una muerte lenta; pero Vallejo amaba vivir, aunque la vida estuviese distorsionada y ennegrecida por el sistema capitalista al cual combatió hasta el último suspiro. «Hoy me gusta la vida mucho menos, / pero siem...