Escribe J. Miguel Vargas Rosas
Sobre el tema de Venezuela resulta absurdo que algunos lloren por Maduro y más absurdo aún que otros, autodenominándose “marxistas” y considerándose radicales, caigan en un oportunismo de izquierda y recurran al revisionismo más infantil. Por ejemplo, en un texto que trata de ser “marxista radical”, se señala lo siguiente: «El gobierno chavista no ha sido más que la dictadura abierta de la clase dominante venezolana, enemiga del proletariado venezolano y aliada del imperialismo ruso y chino». Este postulado es una verdad a medias, puesto que, si “el gobierno chavista no ha sido más que la dictadura abierta de la clase dominante venezolana, enemiga del proletariado venezolano (…)”, entonces, ¿Corina Machado y sus cómplices no pertenecen a la clase capitalista venezolana? ¿No aplicarían una dictadura de clase ni son enemigos del proletariado venezolano? Según dicho texto, solo el gobierno chavista es el enemigo del proletariado. Esto es desdecir la postura que, dentro de Venezuela, como en Perú, existen dos Grandes Burguesías en pugna y que cada una tiene como aliado a uno de los dos bandos imperialistas. Eso implica cegarse ante una realidad más compleja y, de paso, engañar a las masas trabajadoras.

Es cierto que Maduro pertenece a una de las grandes burguesías que está aliada con el socialimperialismo chino y el socialimperialismo ruso. Es cierto que durante su gobierno el sueldo mínimo de los trabajadores cayó por los suelos, que hubo desempleo masivo, que hubo represión, incremento de desigualdad, etc. Pero que el mismo texto de dichos “marxistas radicales” indiquen que el problema no es cómo cayó Maduro, sino «el problema es cómo será la transición democrática en Venezuela», cuando Lenin bien señalaba que no se puede ni se debe hablar de una “democracia” a secas en una sociedad dividida en clases y donde existe un Estado determinado —indicamos esto, porque en el mismo texto se señala que Lenin invocaba a luchar por la “democracia”— es pues evadir asuntos importantes. Además, ¿es posible que haya una “transición democrática” en Venezuela cuando el imperialismo norteamericano ha dado un golpe de Estado y ha aseverado que “administrará” Venezuela? ¿Es permisible a los marxistas exhortar a los trabajadores a abogar por la transición “democrática” en Venezuela cuando están sometidos al poder del imperialismo? Eso equivale a traicionar radicalmente a las clases trabajadoras: Eso equivale a decir que esperen en el matadero su momento de ejecución.
Por otro lado, claro que cobra importancia estudiar cómo cayó Maduro. Dado el contexto actual, vemos la llamada “redivisión” del mundo del que Lenin ya hablaba. El cómo cayó Maduro cobra importancia, debido a que podemos establecer que no lo derrocaron las masas trabajadoras de Venezuela, sino un imperialismo que se siente amenazado por sus rivales y que su accionar es parte de una guerra imperialista de rapiña; un conflicto atroz por mantener su hegemonía frente a la amenaza de las otras dos potencias imperialistas. Es importante porque demuestra que el imperialismo norteamericano enfrenta una crisis fuerte y necesita recuperar los espacios perdidos o de donde fue desplazado por los socialimperialismos chino y ruso, a los cuales vendió Maduro a Venezuela. De esta manera, podemos apreciar la crisis y el declive de USA y no su apogeo: Es un enfermo que no quiere morir.
En el mismo texto se señala lo siguiente: «…se debe abogar por que la transición democrática se realice en condiciones de soberanía, dirigida y monitoreada por una coalición democrática que lleve a cabo elecciones libres y limpias». Nuevamente aquí apelan nuestros dizques marxistas a la buena voluntad de Donald Trump y el imperialismo norteamericano; tienen la esperanza de “abogar” por una “coalición” bajo la tutela absoluta de USA para que se den unas “elecciones libres y limpias”. Fíjense que ya no hablamos de revolución o de aprovechar el momento para que los trabajadores tomen el poder, sino solo para que se realicen unas elecciones “libres y limpias” dentro del mismo sistema, como si eso fuese posible, peor aun teniendo a una potencia con intervención militar. Pero hay unas cuestiones que esclarecer en este punto:
1. Recordemos que USA solo ha secuestrado a Maduro y a su esposa, pero no a los que han sido parte de su régimen, dando a entender que este ataque solo fue una especie de advertencia o ultimátum para que el régimen actual se alinee con USA y deje de lado a Rusia y China.
2. Norteamérica está a la expectativa de los últimos movimientos del actual régimen. En caso de proseguir su alianza con Rusia y China, no habrá “democracia” que establecer ni por la cual “abogar”, pues el imperialismo, cuya esencia es el fascismo, no utiliza la razón ni el misticismo, solo la violencia.
3. La amenaza a gobiernos como México y Colombia demuestran lo que hemos planteado líneas arriba: USA busca recuperar sus territorios o semicolonias perdidas y no parará hasta lograrlo, porque la crisis le está ahorcando.
Así creemos que es necesario establecer y distinguir quiénes son los enemigos principales de la clase trabajadora en condiciones concretas. Siguiendo lo estipulado por Mao, los enemigos ahora son el imperialismo (principalmente) sea norteamericano, ruso o chino y, obviamente, sus lacayos representados en la Gran Burguesía. Lo que corresponde a los socialistas es combatir junto a las masas por la Liberación Nacional de Venezuela que equivale a la expulsión de todo imperialismo explotador y, con ello, eliminar a los lacayos de ambos imperialismos, mas no “abogar” por una transición “democrática” bajo la tutela norteamericana.
NOTA: El presente texto intenta realizar un breve análisis de lo ocurrido en Venezuela la madrugada del 03 de enero del 2026, sobre el proceder de las clases trabajadoras y lo que se viene por parte de las clases dominantes. Es, a su vez, una réplica a lo planteado por uno de los representantes del CPOS, quienes hasta ahora han intentado mostrarse como la línea correcta y radical del marxismo.
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