El secuestro en un inconsciente - Relato Corto
Por: J. Miguel Vargas Rosas Al despertar, el cuarto no era mío o eso creía. Relojes diminutos, medianos y gigantescos estaban empotrados en las paredes. Una puerta se bamboleaba al fondo. Varios trenes transitaban sobre sus rieles que reposaban en mesas amplias. Cuadros pictóricos colgaban de las paredes, en los recovecos que creaban los espacios entre relojes. Un Marx barbudo, un Lenin y un Mao calvo, un Márquez, un Hawking, un Einstein, Tesla, Newton, Galileo, Hegel, y muchos otros científicos, incluyendo Smith, Keynes, así como Van Gogh sin el lóbulo de la oreja, Modigliani, Mariátegui, Matisse y mis padres, mis abuelos, mis sobrinos, mis hermanos, los pocos amigos, la soledad plena dibujada en mi imaginación. Avancé hacia la puerta, sin salir aún de mi asombro; crucé el umbral y me adentré a un espacio nebuloso, en el cual se percibía melodías tétricas, mientras la niebla espesa se alzaba desde el suelo. Al volverme en mi p...