El murciélago
Fábula de Mariano Melgar Tuvieron su guerra cuadrúpedos y aves, por mandar aquéllos, éstas por librarse. El necio murciélago creía escaparse y aguardaba a unirse con el que triunfare. Dieron un buen golpe las astutas aves, y el animalejo hubo de llegarse; pero temeroso de que al fin quedase perdido el partido del gremio volante, andaba aún hablando algo favorable a los de la tierra, por ser más pujantes. En una victoria de los ambulantes quedó el pobrecillo preso entre las aves. Pero por fin estas logran liberarse y a mi buen murciélago le dan su buen cabe. Tal es el destino de aquellos cobardes que por ir seguros juegan a dos ases. Si triunfa el tirano, esclavos los hace; si triunfa...