El murciélago

Fábula de Mariano Melgar


Tuvieron su guerra

cuadrúpedos y aves,  

por mandar aquéllos,

éstas por librarse.

El necio murciélago

creía escaparse

y aguardaba a unirse

con el que triunfare.

                                                 


 Dieron un buen golpe

las astutas aves,

y el animalejo

hubo de llegarse;

pero temeroso

de que al fin quedase

perdido el partido

del gremio volante,

andaba aún hablando

algo favorable

a los de la tierra,

por ser más pujantes.

 

En una victoria

de los ambulantes

quedó el pobrecillo

preso entre las aves.

Pero por fin estas

logran liberarse

y a mi buen murciélago 

le dan su buen cabe. 

Tal es el destino 

de aquellos cobardes

que por ir seguros 

juegan a dos ases.

Si triunfa el tirano, 

esclavos los hace; 

si triunfa el patriota

¿qué logran?

Rascarse. 

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