Mujer...mujer....
Tal vez se me escaparon las palabras precisas en estos momentos, entre ese espacio largo que separa aquella marcha de estos minutos nocturnos que se extienden cual seres inmortales, pero todavía percibo las miradas tristes de mujeres que ahora son madres, hundidas en el dolor apesadumbrado de sus hijas, de sus hermanas o de sus, ahora lejanas, madres. Aún escucho sus voces afónicas por donde más que tristeza, expulsan dinamitas de rabia; al fin pueden desfogar tanto dolor, al fin pueden gritar y reclamar no sólo a la vida, sino también a un sistema de gobierno y judicial que tiene mucho de "machista"; todavía alcanzo a ver sus puños levantados contra tanta impunidad y veo también a mujeres con sus novios y/o esposos, abrazados, reclamando contra la injusticia que campea en la casa judicial y veo madres llorando a sus hijas muertas, a sus hermanas ultrajadas, otras tratando de que se les devuelva el espíritu que fue mancillado. ...