"La guerra no ha terminado": Una amena conversación con el escritor Mario Malpartida

Mario Malpartida Besada ha sido considerado uno de los referentes más representativos de la literatura huanuqueña de los últimos años. Junto a Samuel Cárdich y Andrés Cloud, publica Tres en raya en 1985; ha sido galardonado con distinciones en las Bienales de cuento Copé y fue antologado en varias publicaciones nacionales e internacionales. Ha promovido arte y cultura a nivel regional y nacional. En esta oportunidad, nos concedió una breve entrevista que compartimos con ustedes. 

La ventana incinerada (LVI): Maestro Mario Malpartida Besada, es un placer entablar esta breve pero importante conversación con usted. Sabemos que es uno de los referentes más distinguidos de la literatura huanuqueña, sin haber nacido en esas tierras ¿Cómo o qué inspira de una tierra como Huánuco a un hombre de alta sensibilidad como usted?

Mario Malpartida (MM): Bueno, es que parece ser cierta aquella afirmación de Ortega y Gasset en el sentido de que uno es uno y sus circunstancias. Tuve la suerte de llegar a Huánuco cargado de mi mochila llena de ilusiones literarias justamente a una institución encargada de la promoción del arte y la cultura, y  rodearme de amigos con las mismas preocupaciones. Esas fueron las circunstancias que reforzaron mis inclinaciones.

LVI: En sus obras existe una especie de romanticismo en cuanto evoca y añora el pasado, pero también aborda temas sociales. Teniendo en cuenta que la concepción de la literatura varía según las corrientes, ¿cuál sería su concepción de este arte?

MM: Es que la literatura nos da muchas opciones para su cultivo, casi siempre vinculadas al temperamento de cada  uno. Alguna vez un presentador dijo que yo era  un romántico del siglo XX y claro, si se tiene en cuenta el punto de quiebre que significó para mí variar de Lima a Huánuco, se comprenderá esa suerte de inveterada nostalgia por el pasado de mis primeros años, plasmada en mis libros iniciales con más intensidad. Por lo demás, esas evocaciones se dan dentro de un contexto social, indudablemente. Bastaría ver mis ambientes, mis personajes, mis barrios, con sus correspondientes historias, sin que haya necesariamente una proclama abierta, para vislumbrar el lado social. De manera, pues, que uno puede ser romántico sin dejar de mostrar descontentos sociales. A propósito del asunto, en la cuarta edición de mi Pecos Bill… (Convergencia, 2013), va  un colofón de Arlindo Luciano Guillermo, titulado “Temas sociales en ‘¿Te acuerdas de Pecos Bill?”, cuento que pertenece a dicho libro.

LVI: T.S. Eliot señala que la poesía siempre cumplió una función social ¿Lo mismo se podría decir de la narrativa y de su narrativa?

MM: Naturalmente, la narrativa, luego de cumplir su función primera, que es la propia literatura, puede cumplir funciones sociales. A fin de cuentas, ni el poeta ni el narrador viven solos en una isla, por eso lo  que escriben tiene que ver con lo que ven, la forma cómo lo ven, lo que sienten y cómo  lo sienten.

LVI: ¿Cómo es su proceso creativo? 

MM: Pese a mis esfuerzos sigo siendo un indisciplinado, así que no tengo patrón, más bien, como alguien dijo, soy un escritor con brújula, no con mapa. En ese sentido, en lo que podríamos llamar proceso creativo, siempre ando a la búsqueda de lo que tendré que poner en la siguiente página.

LVI: Usted tiende a introducir en su narrativa temas eróticos y lo musical ¿Cómo lo logra hacer con bastante éxito y cómo surgió el empleo de estos recursos? 

MM: Bueno, en cuanto a la música, yo crecí en barrios populares que tenían, casi siempre, una rockola en cada esquina; de ahí me debe venir lo de la música popular como referente para algunas historias. Colateralmente, me agradaban los boleros con sus desencantos, dramas o tragedias,  que tienen en su esencia no solo el amor, sino también ciertas insinuaciones a lo erótico que, en definitiva, también es parte de la vida.  No sé cuándo ni cómo los amalgamé.

LVI: ¿Sus personajes tienen algo o mucho de usted?

MM:  Ciertamente, mis personajes tienen mucho de mí, unos más que otros. Es que para mí la autobiografía es una herramienta a procesar para las historias y para la construcción de personajes.

LVI: ¿Cómo así se inclina hacia la literatura para niños? ¿Qué es lo que busca en ese tipo de lectores o qué lo motiva a inclinarse a ese tipo de literatura?

MM: Hacer literatura para niños fue un reto para mí. Tal vez porque aquella no estuvo a mi alcance en el momento oportuno ya que empecé de frente con Alegría, Ribeyro y Vallejo. Entonces tuve la necesidad de experimentar con aquello que me faltó en la niñez. En eso ando ahora, tratando de hacer una literatura pensando en niños, pero procurando escabullirme de los estereotipos tan enraizados en el género. Para el efecto, busco aprender las nuevas experiencias, que también las hay por supuesto, a ver si así recupero la infancia que no tuve. 

LVI: ¿Qué significó “Tres en raya” para usted? ¿Cuál es el devenir y cuál es el presente de dicho grupo literario? 

MM:  En realidad, Tres en raya es el título de  un  libro que, con el correr del tiempo, su aceptación y consiguiente popularidad, los lectores lo convirtieron en grupo, lo cual afianzó la amistad y las coincidencias de los tres autores (Cloud, Cárdich y yo). Particularmente, significó una especie de mayor compromiso para afrontar el trabajo literario con mayor responsabilidad. De ahí para adelante ninguno de los tres dejó de publicar con sorprendente regularidad.

LVI: Se ha visto que, en contraposición de lo que hubiesen deseado los modernistas, la literatura se ha convertido en un espacio más comercial; circulan libros netamente “mercancías”, que son clichés o, hasta se podría decir, insustanciales para el ser humano. ¿Usted cómo aprecia este tipo de libros? ¿Se cuida de caer en ese tipo de literatura? ¿Cómo lo hace? ¿Qué opinión tiene frente a esta realidad literaria? 

MM: Efectivamente, la literatura comercial en todas sus variantes, se ha convertido en una  plaga que pone en serios aprietos a los lectores jóvenes. Algunas librerías las promocionan como las más vendidas del mes como si ello fuera indicio de calidad. He leído  uno que otro por curiosidad y bastó para convencerme de que no ando equivocado en mi apreciación. Para no caer en la tentación hay que tener un escudo de respaldo leyendo obras que hayan sido reseñadas o evaluadas por críticos responsables, además de tener cierta información sobre los autores.

LVI: ¿Cuál es su visión de la literatura huanuqueña en estos tiempos modernos?

MM:  Creo que anda bien. Los jóvenes no dejan de publicar y presentar sus obras en eventos nacionales e internacionales. Asimismo, muestran mayor interés por una literatura cuya calidad la proyecte más allá de nuestras fronteras. Por otro lado, la visión de sus mundos representados tiene más universalidad.

LVI: Se puede apreciar un descenso en el movimiento artístico-cultural de Huánuco, si lo comparamos con otras épocas en que se movían revistas, movimientos y colectivos. ¿Nos equivocamos o cuál sería la causa de este descenso? 

MM: La literatura que se hace en Huánuco ha logrado un buen nivel, tanto en narrativa como en poesía. Lo prueba el hecho de que  existan  en nuestro medio diversas editoriales y la publicación de ediciones y reediciones. Naturalmente que lo deseable sería que la cantidad vaya de la mano con la cantidad. El descenso estaría marcado por la falta de intercambio de experiencias a través de grupos, antologías, revistas, o una especie de convivencia literaria más frecuente, como en tiempos de “los tres en raya”.

LVI: Se sabe que una región como Huánuco tiene mucho talento literario, pero también se conoce que hay pocos lectores ¿Qué hacer frente a ello?

MM: El nivel de lectores no es que lo que se desearía, pero ha aumentado ligeramente con relación a años anteriores. Hay muchas reediciones y eso es  un buen indicador. Para nuestro gusto sería formidable que aumenten los lectores voluntarios.

LVI: Cuéntenos qué proyectos nuevos tiene el maestro Mario Malpartida

MM: Ya sale El mago que dejó de ser mago y, seguidamente, Atrevimientos; el primero pensado en niños y culminando una trilogía; el segundo, para lectores adultos.

LVI: A partir de aquí, realizaremos la dinámica del ping-pong. Empezamos por: ¿Escritor que más lo influenció? 

MM: Ribeyro y Cortázar.

LVI: ¿La mejor obra que escribió?

MM: Todavía no la he escrito

LVI: ¿Romanticismo?

MM:  Filosofía de vida

LVI. ¿Su peor error literario? 

MM: Precipitación por publicar

LVI. ¿Perú? 

MM:  Me dueles húmero nativo

LVI: ¿Huánuco?

MM: Gracias por existir

LVI: ¿Los “Tres en Raya”? 

MM: Bajo el cielo casi homérico

LVI. ¿Literato huanuqueño que más lo impactó?

MM:  Samuel (Cárdich) y Andrés (Cloud)

LVI. ¿Justicia? 

MM: Las coordenadas, por favor.

LVI: ¿Pecos Bill?

MM: Yo mismo soy

LVI: ¿Mario Malpartida en el futuro?

MM: La guerra no ha terminado

LVI: ¿Filosofía de vida?

MM: Gracias a la vida.

LVI. Le reiteramos nuestra enorme gratitud por concedernos esta entrevista y esperamos podamos volver a conversar con mayor amplitud a través de una entrevista audiovisual. ¡Muchas gracias!


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