Salven a los niños
Por: J. Miguel Vargas Rosas Creemos que, para construir un libro, debemos llevar siempre presente la célebre frase de Franz Kafka: “Un libro debe ser el hacha con el cual romper el mar helado de nuestro interior” , y nuestro individualismo – es decir, ese interior nuestro - está inexorablemente ligado a la sociedad, a la multitud, al pueblo que es quien ha construido nuevas sociedades, nuevos mundos, por lo que el libro debe romper la calma mortífera en la que estamos sumergidos actualmente. Cada libro es una voz, un grito, una bandera, un sentimiento intenso a punto de encender fogatas y he tratado de que “Hijos de la iglesia” sea también una antorcha, que sea un hacha más que pueda romper la mar congelada, que abra los ojos y remueva el espíritu. Podemos hablar de libertad, pero en verdad no somos libres ni lo seremos mientras se quebrante la seguridad de la inocencia, y se marchiten a pisotones las prim...