Versos a Don Quijote
Escritor por J. Miguel Vargas Rosas A Miguel Vargas, mi padre. Aprendí de ti, viejo barbudo y loco, que el amor nos ciega que se ama sin cuerpo ni piel solo en ensueños que aunque ahora venza el desamor más vale perderse en la fragancia del idílico amor que hacen falta andantes que es necesario pelear con gigantes. Aprendí de ti, viejo barbudo y loco que habrá una Dulcinea encantada y es posible vivir entre sueños y morir por vivir sin dueños, sin necesidad de despertar jamás ni abandonar al gordo Sancho que si los perros ladran no es porque muerdan ni porque son mastines de colmillos dinosáuricos sino porque entre sueños y colmados de ellos vamos avanzando.