CHARLES CHAPLIN Y UN ETERNO CORAZÓN DE NIÑO I

 Escribe J. Miguel Vargas Rosas

Infancia e ingenio


Chaplin tomó la idea del pantalón bombacho y el saco roído al observar a un viejo mendigo en las calles de Inglaterra, tras haber internado a su madre en un centro de rehabilitación mental. La clásica caminata que haría inolvidable a su personaje, mundialmente conocido como el pequeño Vagabundo o Charlot, lo adaptó de otro anciano obrero que también conoció en su Inglaterra natal. Charles Chaplin había nacido en la pobreza el 16 de abril de 1889 en Londres. Sus padres eran prácticamente artistas frustrados: el señor Chaplin, su padre, se sumergió en el alcoholismo, agravando el estado económico de la familia, a la que abandonó repentinamente, sin comunicar absolutamente nada. La señora Hannah Chaplin enloquecería poco tiempo después, debido a las excesivas preocupaciones económicas y a la obsesión enfermiza de alimentar adecuadamente a sus hijos y prodigarles una vida un poco más holgada. Por estas razones, Charlie Chaplin y su hermano Sydney se vieron obligados a trabajar desde muy pequeños, aunque los trabajos modestos que iban consiguiendo les permitían sobrevivir a duras penas, pese a que Inglaterra se erigía como la más grande potencia capitalista de aquellos tiempos.

    Sería Syd Chaplin quien, más adelante, conseguiría importantes nexos e influencias para que su hermano menor ingresara al mundo del teatro, en donde se iría ganando un lugar muy reconocido y respetable, gracias a su carisma y a la comicidad genuina y natural que solía transmitir entre sus seguidores, a quienes sorprendía también con movimientos acrobáticos. Entonces, Charles Chaplin supo que su mundo y su vida radicaban en la actuación; Syd, pese a las discrepancias políticas que pudo ganarse con su propio hermano, no dejó de apoyarlo sino hasta el día de su muerte, acaecida el 16 de abril de 1965, fecha exacta en la que Charles cumplía 76 años. Por tal motivo, esta fecha dejó de ser festejada por el reconocido actor, ya que la muerte de su hermano lo ensombreció para siempre. 

Inicios en el cine e indirectas.

Lo paradójico de Charles Chaplin es que, pese a no estimar a su padre porque había sido alcohólico y los había abandonado intempestivamente en la extrema pobreza, su carrera como actor la inició interpretando o ridiculizando a personajes alcoholizados. No obstante, el gran debut de Charlot o Carlitos —el Pequeño Vagabundo en Hispanoamérica— se concretizó el año  1914, en una comedia de Keystone titulada Carreteras sofocantes, estrenada en Estados Unidos el 7 de febrero del mismo año.  Se dice que el propio Chaplin se encargó de diseñar el atuendo y el maquillaje del personaje, basándose en la película Extraños dilemas de Mabel que había grabado antes y que no se estrenaría sino hasta el 9 de febrero de 1914; es decir, dos días después del éxito que alcanzara Carreteras sofocantes. Según algunas versiones, varios trabajadores de la productora Keystone Film Company aportaron implementos para caracterizar al personaje que Chaplin había creado. Así,  uno proporcionó el frac; otro, el pantalón; uno más, los zapatos y Charles Chaplin aportó únicamente el bastón de caña. 


    En poco tiempo, el pequeño vagabundo, a quien José Carlos Mariátegui admiró de sobremanera, alcanzaría fama mundial y conquistaría la admiración de las masas populares, porque estas se veían reflejadas en aquel vivaz hombrecito capaz de golpear en las nalgas a policías, cuestionar el orden social y jurídico, exponer dictaduras, soñar con un mundo mejor, amar pura y sinceramente. En la realidad, mientras tanto, Charles Chaplin jamás olvidaría sus raíces y nunca se desligó de su conciencia de clase en favor de los más desposeídos, posición que le costó difamaciones, persecuciones y hostigamiento que desencadenaron en un enfrentamiento directo contra la CIA y otros aparatos gubernamentales de Estados Unidos de Norteamérica.






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