CHARLES CHAPLIN Y UN ETERNO CORAZÓN DE NIÑO I
Escribe J. Miguel Vargas Rosas
Infancia e ingenio
Sería Syd Chaplin quien, más adelante, conseguiría importantes nexos e influencias para que su hermano menor ingresara al mundo del teatro, en donde se iría ganando un lugar muy reconocido y respetable, gracias a su carisma y a la comicidad genuina y natural que solía transmitir entre sus seguidores, a quienes sorprendía también con movimientos acrobáticos. Entonces, Charles Chaplin supo que su mundo y su vida radicaban en la actuación; Syd, pese a las discrepancias políticas que pudo ganarse con su propio hermano, no dejó de apoyarlo sino hasta el día de su muerte, acaecida el 16 de abril de 1965, fecha exacta en la que Charles cumplía 76 años. Por tal motivo, esta fecha dejó de ser festejada por el reconocido actor, ya que la muerte de su hermano lo ensombreció para siempre.
Inicios en el cine e indirectas.
Lo paradójico de Charles Chaplin es que, pese a no estimar a su padre porque había sido alcohólico y los había abandonado intempestivamente en la extrema pobreza, su carrera como actor la inició interpretando o ridiculizando a personajes alcoholizados. No obstante, el gran debut de Charlot o Carlitos —el Pequeño Vagabundo en Hispanoamérica— se concretizó el año 1914, en una comedia de Keystone titulada Carreteras sofocantes, estrenada en Estados Unidos el 7 de febrero del mismo año. Se dice que el propio Chaplin se encargó de diseñar el atuendo y el maquillaje del personaje, basándose en la película Extraños dilemas de Mabel que había grabado antes y que no se estrenaría sino hasta el 9 de febrero de 1914; es decir, dos días después del éxito que alcanzara Carreteras sofocantes. Según algunas versiones, varios trabajadores de la productora Keystone Film Company aportaron implementos para caracterizar al personaje que Chaplin había creado. Así, uno proporcionó el frac; otro, el pantalón; uno más, los zapatos y Charles Chaplin aportó únicamente el bastón de caña.
En poco tiempo, el pequeño vagabundo, a quien José Carlos Mariátegui admiró de sobremanera, alcanzaría fama mundial y conquistaría la admiración de las masas populares, porque estas se veían reflejadas en aquel vivaz hombrecito capaz de golpear en las nalgas a policías, cuestionar el orden social y jurídico, exponer dictaduras, soñar con un mundo mejor, amar pura y sinceramente. En la realidad, mientras tanto, Charles Chaplin jamás olvidaría sus raíces y nunca se desligó de su conciencia de clase en favor de los más desposeídos, posición que le costó difamaciones, persecuciones y hostigamiento que desencadenaron en un enfrentamiento directo contra la CIA y otros aparatos gubernamentales de Estados Unidos de Norteamérica.
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