Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como poesía huanuqueña

Poesía en calma

Imagen
Por: Jhuslaim Cual paisaje no explorado  te veo de lejos , florecida  las abejas acuden a tu aroma y mi sueño parece estar realizado Cual doncella decente  te veo poesía  calmada admiro el pudor de tu verso tus iras se van terminando  y me arriesgo a tocarte la frente Ahora  estás solemne y tus vestidos son largas hojas  que proveen oxígeno a las almas idioma que no reconoció el hombre La verja de tu encanto de lindas flores la veo rodeada pero tus frases , tus frases poesía ahora ya no hieren sino encantan  Asimilo lo que tus cascadas cantan Son melodías de la vida Nota: Jhuslaim es el seudónimo de Jhosy Cueva Abad

DESENTRAÑANDO A "CABALLO BLANCO" DE ALVEST VALDIVIA

Imagen
      A estas cosas, es bueno tocarlas con pinzas, así que primero abriré la panza de “Caballo Blanco” y analizaré minuciosamente, pero sin prolongarme demasiado para no caer aburrido ante los lectores. Alvest Valdivia, en “ Caballo Blanco” , crea poemas humildes, sencillos y con una melancolía intrínseca, además de llenarse de esperanzas por momentos y asomarse en varias ocasiones a la oscuridad. Valdivia y más aún, “Caballo Blanco”, no intenta ser ni mucho menos, un fantoche. Ya desde los primeros versos trata de romper con la costumbre poética en Huánuco y alzarse con una voz propia. Si bien es cierto que hay una obsesión por hablar de la muerte, Alvest Valdivia también habla de la realidad social en la que vive, dándole un tono melancólico y llenándose por ratos de esperanzas, pero el dolor parece ser más grande. Su ritmo no decae en la mayoría de los poemas, utilizando siempre versos libres y, por lo tanto, cortos, que en algunos casos si juntáramos tod...

Analizando el "Testimonio del Hombre que Caminaba"

Imagen
Por: J. Miguel Vargas Rosas Conocí a Marlon Maraví allá por el 2007. Nos distanciamos tras una polémica  tres años después aproximadamente. Así que nada me ata a alabarlo ni a atacarlo, por lo que me tomo la libertad de poder comentar su obra “Testimonio del hombre que caminaba” , publicada en el 2011  por la editorial Arteidea y el cual recién pude leer. Quise empezar de esta forma para no iniciar con el clásico: “el libro está conformado por 6 capítulos, con temáticas diversas que el autor ha creído conveniente en dividir, colocándoles los siguientes títulos: “Testimonio del hombre”; “Los Falsos Rostros del amor”; “Cruzando las esquinas”; “Desde el Calor de la Vicharra hogareña”; “La estrella Roja” y “En los límites de la vida” ”.             Desde mi punto de vista como lector, veo en la poesía de Maraví M.R.  versos existenciales, hay en él una nostalgia por el tiempo que ha transcurrido; esa tristeza sutil que empapa el alm...

Los Otros-Segunda Parte (Los Recientes)

Imagen
Por: J. Miguel Vargas Rosas II Nos falta tocar a Alvest Valdivia Ortiz y a Hugo Arias Hidalgo ; dos escritores a los que no tuve oportunidad de conocer ni a través de sus libros, mucho menos en persona. El primero toca uno de los temas que he frecuentado leer a temprana edad: La bendita muerte. Sin embargo, a comparación de los que han hablado sobre ella y han dicho querer entregarse a su foso oscuro, Alvest Valdivia trata a la muerte con delicadeza, no con el desgarro que ha llevado a muchos al suicidio, tal vez sea por intentar lucir versos muy elegantes, como cualquiera puede percatarse al leer sus versos, ya que tiene mucha influencia del estilo antiguo que se ha practicado no sólo a nivel Huánuco, sino también a nivel internacional y es por eso que utiliza personajes míticos, o expresiones como “ ¡Oh! ”. Por ratos su poesía se despega de lo clásico, para mostrarnos un ambiente más andino, más peruano y a su vez es ahí donde llega más a su propia voz. Es innegable la in...

Los Otros-Segunda Parte (Los Recientes)

Imagen
Por:   J. Miguel Vargas Rosas                                                      I              Me alejé del ambiente literario huanuqueño y nacional durante varios años. Intenté sobrevivir a lo caótico de la sociedad. Me interné en lo crudo del trabajo de periodista, donde conocí atrocidades imperdonables. Sucedieron tantas cosas en ese transcurso pero aún recibía, distante, las noticias de nuevos escritores de la región, algunos con más publicidad que otros, hasta que lo fatal cubrió mi vida: la pérdida irreparable de un compañero de batallas y hermano de la vida, asesinado éste por manos cobardes. Entonces mi aislamiento fue total. Ya no recibí noticia alguna sobre la literatura regional, perdí todo contacto con la literatura nacional y me fui hundiendo, destinando mis escritos a ser obras pó...