Por: J. Miguel Vargas Rosas Madre!, de Darren Aronofsky, es una película compleja. A simple vista, se supondría que carece de un guion y una narrativa cinematográfica congruente y continuo, sin embargo, cuando se profundiza en el análisis de la película, uno descubre que se trata de una esfera repleta de enérgicos mensajes o un mar de mensajes, donde la simbología o metáfora juegan un rol importantísimo, por lo tanto, es demostrable que la narrativa sí tiene una continuidad y es congruente, aunque en el transcurso deje ciertos vacíos; muy pocos, a decir verdad. Maneja un ritmo nada tedioso. Es lento, es ágil y violento cuando debe serlo. Inicia transmitiendo una sensación de intriga. Contagia lo chocante, pero a la vez lo inaudito que resulta ver a seres desconocidos invadiendo la casa de una pareja. Esto ya es una metáfora. Para ello hay que estudiar la casa, que al principio es una que construye la mujer y que de...