3 POEMAS DE J. M. VARGAS ROSAS
CINCO Aves que surcan el inmenso cielo hacia el horizonte malva; peregrinos del tiempo nos disolvemos en la ignota alba. Solo tú, hierática, blanca, impoluta, detienes por un instante, en una hoja, el tiempo como a una angustiosa gota. Pero, la relatividad que hondea en la luna colinda con la relatividad de tu mirada nocturna. Y al final de cada noche gélida aves surcan el inmenso cielo hasta perderse en el horizonte malva y peregrinos del tiempo, nos disolveremos en la ignota alba. NUEVE Para R.A. Aún, mujer de sol y de lluvia, no te das cuenta del mundo que creas en este mini-mundo de sueños muertos de los sueños que retornan, en tu voz, desde los submundos de las noches glorificadas en tus manos blancas de tus labios ribeteados de estrellas y algodones. Aún, amor, no te das cuenta de los ríos que renacen en tus miradas y cómo va retoñando la vida silvestre bor...