En la cúspide de Muqu Patapi (Reseña literaria)
Escribe Oscar Gilbonio
Gloria Cáceres Vargas (Colta, 1947), destacada docente, preservadora y difusora del quechua , ha publicado varias de sus obras en su idioma natal y tradujo a esta lengua a varios autores reconocidos.
El relato que proporciona el título al libro, posiblemente sea también el más dramático de todos. Lleva al lector por vericuetos de la razón y del ensueño. Del sublime amor a la desaparición dolorosa.
La dualidad se manifiesta en cada acción y en cada momento. La vida y la muerte se enlazan y se persiguen como el día y la noche. El amor y el odio como las dos caras de una misma moneda anidan en el corazón de cada uno. La cordura de unos es la locura de otros.
Gloria conoce bien a los seres del campo: conforman el mundo de su infancia. Podríamos decir que también sabe de las luces y sombras, tan humanas y recurrentes. Cada página del libro tiene su correlato en quechua en la página contigua. De modo que a un golpe de vista, los dos idiomas se presentan en igualdad de condiciones.
Nos hace sentir los espacios de una cantina, los vaivenes de una comparsa, los detalles que ambientan una festividad de carnaval como si estuviésemos acompañando la comparsa.
Los animales, entrañables para los pobladores del campo, son, en cierto modo, protagonistas.
Wayra, el perrito que había dado fuerzas a un anciano para seguir viviendo cuando el infortunio extremo puede provocar desear el fin de la existencia. La vaca que vino a cambiar no solo la estirpe del ganado, sino el porvenir de una familia. El pichón de cóndor, extraña y peculiar mascota, que sorprendía y asustaba a los niños y estaba destinado a ser el regalo para un presidente militar inédito.
Leer Muqu Patapi (Pakarina, 2024) es ascender a una colina, extasiarse de la naturaleza en espera de un amor esperado, pero aún no acontecido.
*Cáceres Vargas llegó a enseñar en el Instituto de Lenguas y Civilizaciones Orientales (INALCO) de Francia
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