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Mostrando las entradas etiquetadas como terror

Mariangela Ugarelli: «Mis cuentos han sido formas en las cuales yo puedo explorar mi frustración ante injusticias que se dan en el mundo»

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Recientemente ha publicado su segundo libro de cuentos titulado Fieras , el cual ha causado revuelo en las letras peruanas y es considerado por algunos como "un espacio que subvierte el orden canónicamente establecido: el humano resulta más feroz que las mismas bestias", donde utiliza óptimamente la prosa poética, sin descuidar la construcción de ambientes que oscilan entre lo oscuro, tétrico y lo escabroso, creando, a su vez, alegorías que pueden ser tomadas como una denuncia muy severa. Mariangela Ugarelli es licenciada en Literatura Hispánica por la PUCP y candidata a PhD por la Johns Hopkins University y ha sido antalogada en diversas compilaciones literarias. En esta oportunidad conversamos con ella sobre diversos temas relacionados a su literatura y su pensamiento.   Miguel Vargas (MV): Saludos cordiales, apreciada Mariangela. Es un placer conversar contigo, así sea de manera breve. Lo primero que salta a la vista cuando mencionamos a Mariangela  Ugarelli, es un arte en...

Escepticismo

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Escrito por J. Miguel Vargas Rosas            Yo había amado a Zulema hasta quedarme sin aliento, sin sangre, sin tiempo, y la había amado hasta los últimos instantes de aquella noche, en la que los serviles cuervos del desamor (a los que usted llamó   policías) vinieron por mí; estos me esposaron salvajemente y lanzaron los peores improperios, asegurando que yo había dañado la "memoria" de Zulema, cuando no había hecho otra cosa más que prodigarle un amor sincero y puro; un amor que, jamás, humano alguno podrá proporcionar a otro ser sobre la faz de la tierra.      — ¡Ella lleva muerta dos semanas! —gritó un oficial— ¡Estás enfermo!, ¡la desenterraste y la trajiste aquí!, ¿no la ves? —pude sentir la tirria y la repugnancia en sus palabras— ¡Mírala!      Y vi, cerca del umbral, un cuerpo, aparentemente femenino, en estado de putrefacción; es decir, lucía hinchado, negro, sin varios dientes y ligeramente carcomido por...

Piltrafas

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Escrito por: J. Miguel Vargas Rosas     La niña patilarga miró fijamente al muñeco de trapo, quien siempre se le aparecía en el umbral de la puerta con una sonrisa afectuosa y mística. Pero, esa mañana, la niña patilarga tenía otras ideas, alambicadas e hilbanadas con infames informes que pertrechaban su diminuta cabeza. Así que extrajo un cerillo de su bolso y lo encendió, rasgándolo en el murete de la habitación.    —¿Qué haces? —inquirió el muñeco.  —Debes consumirte. —¿Por qué?  —Tú no eres como yo, ni debes estar aquí. Eres un monstruo.  —¿Por qué afirmas eso? Ambos somos muñecos de trapo.  —¡Mientes! —se indignó la niña— ellos dijeron que yo no soy una muñeca.  —Es lo que quieren hacerte creer, porque ellos, los ventrílocuos, nos controlan.  —Y si nos controlan, tú tampoco tendrías que saber que eres un muñeco, ¿no? —Yo me rebelé, descubrí la verdad y volví a rebelarme: por eso sé lo que sé.  —Mientes con todos los diente...

«Fieras» de Mariangela Ugarelli y la literatura Weird

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     Escribe J. Miguel Vargas Rosas      Las historias fantásticas o la literatura fantástica en el Perú, ha sido hasta hoy vista con ojos desdeñosos por la crítica literaria, la cual la cataloga de poco seria y la sentencia por no aportar reflexiones relevantes para la explicación de fenómenos sociales o no ayudar a empujar a la sociedad hacia un estadio superior. No obstante, estas historias han pugnado desde mucho tiempo atrás por ganarse un espacio respetuoso en la literatura peruana; debemos recordar que el propio César Vallejo escribió narrativa de corte fantasioso con tintes góticos y hasta escabrosos; también lo hicieron escritores como Abraham Valdelomar, Clemente Palma, entre otros tantos. El intento no ha sido exitoso, pues el realismo ha conservado la corona, aunque ahora se estén abriendo más espacios para la literatura fantástica, la cual aún carece —valgan verdades— de originalidad y calidad altamente considerables, y esto se debe a que es un...

Mi lectura del libro de cuentos "Hijos de la iglesia"

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     Escribe Julio Carmona        Hace pocos días, recibí el libro titulado “Hijos de la iglesia”, del escritor Miguel Vargas Rosas (aunque eufónicamente lo sugiera, él no tiene nada que ver con el otro Vargas). He leído el libro, en principio, porque me une a su autor una sincera amistad (y comunidad de ideas). Es más, él con mucha generosidad ha opinado (con franqueza sobre algunos textos míos). Y este hecho hace que me sienta impedido de escribir algo sobre el suyo. Pues puede pensarse que estamos haciendo (algo que a ambos nos repugna): la mutua-condecoración, como suelen hacer los de la otra orilla. Pero, aunque se crea lo contrario, no voy a elogiarlo, sino a combinar la censura con la sugerencia.       Los comentaristas que asumimos la visión realista (dejada de herencia por J.C. Mariátegui y César Vallejo) no nos detenemos en el análisis de la forma para demostrar que el libro está bien escrito, porque de no ser así, tampoco...

Redes

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Escrito por: J. Miguel Vargas Rosas   « Tal vez existan niños que aún no han comido carne de hombre » Lu Sin            Roger observó a Agatha quitarse la ropa con sensualidad. Los senos se le agitaron; el rosa de sus pezones pareció encenderse aún más y el cuerpo esbelto se movía como una sierpe hipnotizadora.       — Hagamos el amor —le susurró ella, moviendo ligeramente la cadera y cruzando las piernas— Ven, Roger… Hagamos el amor.       El vientre desnudo de Agatha le provocó una erección incontrolable. Ella delineó una sonrisa malévola y él la imitó henchido de un morbo creciente. No obstante, al ver los pies desnudos de la mujer, a Roger le volvió a cegar la ira, porque ahí, en el suelo, yacían sus dos hijos tiesos y pálidos sobre un charco de sangre.        — Pero qué has hecho —le increpó con la voz quebrada, reculando algunos pasos— ¡Qué has hecho!   —los ojos se l...

Brujas

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   Escrito por: J. Miguel Vargas Rosas          El cuerpo arde tipo antorcha en medio del bosque. La hoguera donde se carboniza tiene el nombre de Dios, los símbolos de Dios, la noche lúgubre de Dios y ella es una bruja o así le llaman desde hace varias semanas atrás.       — ¡Arderán así las pecaminosas!, ¡las que no sigan los designios de Dios! —exclama un fraile, antorcha en mano, recorriendo con la mirada a los presentes que forman media luna y ven consumirse a la «bruja» que hace solo unos minutos dejó de gritar.      — ¡Muerte a las brujas!      — ¡Muerte al demonio y sus pecados!       La turba enardecida levanta los puños, las hachas, vociferan palabras que ya no alcanzo a percibir. Mi mente, mis ojos, mi olfato, se centran en el cuerpo maniatado en el tronco de madera. Su sonrisa dócil se ha convertido en una mácula tiznada y su piel entera se ha diluido, evaporándose e...

Lo grotesco como elemento en la película «Nadie duerme en el bosque esta noche 2»

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  Por: J. Miguel Vargas Rosas      Lo grotesco es un recurso artístico que data ya de hace muchos siglos atrás y que proviene de  gruttesco debido a las imágenes encontradas en una gruta o cueva durante las excavaciones realizadas en la zona llamada Domus Aurea, perteneciente a Roma en el siglo XV. El significado de grotesco va experimentar ciertas modificaciones con el paso del tiempo, hasta llegar a una conceptualización más o menos como la que citamos a continuación:       «Término derivado del italiano grottesco (de grotta: gruta, cueva), aplicado a ciertas figuras caprichosas o extravagantes (quimeras, hombres con cuerpo de animal, animales con formas de plantas, etc.) encontradas en las pinturas de monumentos romanos excavados en la época renacentista. Con dicho término se ha designado posteriormente una categoría estética y literaria con la que se alude a un tipo de descripción o tratamiento deformador de la realidad mediante «una exa...

Paladas

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      Por: J. Miguel Vargas Rosas      No podía recordar en esos milímetros de segundos si el monstruo o la cosa esa, que los había sorprendido de regreso a casa, tras ir a tocar puertas con la célebre frase “Dulce o truco” por ser noche de Halloween, había asesinado a su hermano menor, o solo ella era la víctima. Podía escuchar el ruido escabroso de las paladas, la arena cayendo sobre ella que parecía estar atrapada en una especie de saco asfixiante. Extendió los brazos hacia los costados y tocó los bordes terrosos, entre los cuales su cuerpo apenas encajaba. Las paladas seguían sin detenerse, acompañadas solo por el fuerte respirar del “Monstruo” o “la cosa esa”. Desesperada empezó a gritar, con la esperanza de ser oída por alguien, hasta que la tierra dejó de caer.      Su respiración afanosa no pudo contener el lloriqueo de su hermanito.        - ¿Dilan?, ¿Estás aquí? – se desesperó más - ¡Dilan!, ¡responde!  ...

Presentación del libro de cuentos Hijos de la iglesia

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 Por: Mario García Ysla (....) Definición de un cuento de terror Un cuento de terror o relato de terror es una narración de una historia que, dentro de su contenido de apariencia real, introduce elementos tanto psicológicos, así como cadáveres, monstruos, fantasmas, seres horripilantes y grotescos con los cuales se busca ocasionar al lector sensaciones de miedo, angustia, terror u horror.  En definitiva, el género de terror se ha destacado y destaca por presentar situaciones de lo más incómodas, espeluznantes y escalofriantes para los lectores, apelando a la tensión, suspenso, y a las apariciones inesperadas o fuera de lo normal, sobre un ambiente creado exprofeso.  Tópicos de un cuento de terror Roger Caillois, por su parte, en su Antología del cuento fantástico, menciona algunos tópicos que están presentes en la mayoría de los cuentos de terror, entre ellos podemos mencionar: - Pacto con el diablo - El alma en pena que exige el cumplimiento de determinada acción par...

Relato 3 - El Buitre del amor

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  Por: J. Miguel Vargas Rosas     El siguiente relato forma parte de la historia huanuqueña. Es la única del conjunto de relatos que publico a través de este blog, que es real. Eran mediados de la década del 70. La guardia civil de entonces se chocó contra un suceso extraño. Una mañana, casi de madrugada, el sereno que patrullaba cerca del puente Higueras o Tingo, distinguió los zapatos de un hombre a orillas del río. Pensó que era algún parroquiano que se había quedado dormido vencido por su embriaguez. Sin embargo, al acercarse se dio con la sorpresa de que se trataba de un cadáver, cuyo atuendo estaba embarrado de sangre. Corrió a llamar a la guardia, la cual llegó presurosamente. Media hora después de haber iniciado las indagaciones encontraron metros más allá el cadáver de una joven mujer, que al parecer habría sido la pareja del hombre asesinado. Ambos tenían un profundo corte en la yugular. La mujer estaba semidesnuda sobre el charco de su propia sangre, con indici...